Otoño en la Araucanía
Fotografiar el otoño en la Araucanía es sumergirse en un mundo de contrastes y emociones. Los bosques se visten de fuego, los reflejos en los lagos multiplican los colores y la luz suave de la estación convierte cada rincón en una postal irrepetible.
Es la época en que la cámara se convierte en cómplice: cada hoja caída, cada sendero cubierto de tonos cálidos y cada amanecer entre brumas ofrece la oportunidad de capturar la esencia de la naturaleza en transformación. El otoño no se observa, se vive y se retrata.
Fotografiar el otoño en la Araucanía es sumergirse en un mundo de contrastes y emociones. Los bosques se visten de fuego, los reflejos en los lagos multiplican los colores y la luz suave de la estación convierte cada rincón en una postal irrepetible.
Es la época en que la cámara se convierte en cómplice: cada hoja caída, cada sendero cubierto de tonos cálidos y cada amanecer entre brumas ofrece la oportunidad de capturar la esencia de la naturaleza en transformación. El otoño no se observa, se vive y se retrata.















